Los resultados de Iberia del segundo trimestre, hechos públicos hoy, muestran ya los primeros impactos positivos del plan de contingencia aplicado por la compañía hasta ahora, que han permitido mantener la solidez financiera y defender los mercados estratégicos. Sin embargo, las medidas adoptadas no han sido suficientes para evitar las pérdidas, que ascienden a 72 millones de euros, por lo que se va a acelerar la aplicación de las medidas previstas.
La compañía va a reducir la capacidad anual casi dos puntos porcentuales más, pasando del 4,3 por ciento de media inicialmente previsto para todo el año a un 6 por ciento; para ello parará otros 3 aviones A-320 y retrasará la entrega de otro A-340/600. También continuará la reducción de plantilla, la contención salarial y la reducción o aplazamiento de la mitad de las inversiones.
El factor que más ha contribuido a las pérdidas ha sido la caída de ingresos de explotación en general y el desplome del tráfico de negocios en particular, común a toda la industria aérea y consecuencia de la crisis económica mundial.
El ingreso medio por AKO (asiento kilómetro ofrecido) y el ingreso unitario de pasaje han disminuido un 16,5 por ciento y un 15,5 por ciento respectivamente en el segundo trimestre, en línea con la industria, fruto de la caída del tráfico business y del exceso de oferta que ha llevado a reducciones de precios a todas las compañías aéreas en general.
Mejor ocupación y más cuota de mercado
Como consecuencia de las medidas adoptadas para hacer frente a la caída de la demanda, la compañía ha logrado aumentar el coeficiente de ocupación de los vuelos, incrementar las cuotas de mercado, acelerar la reducción de gastos, mejorar la productividad de la flota, reducir la plantilla y mantener la solidez financiera de la empresa.
El coeficiente de ocupación de Iberia se ha situado en un 81,3 por ciento en el segundo trimestre, el más alto de las compañías europeas de red. En los seis primeros meses, la ocupación media ha sido del 78,9 por ciento solo un 0,7 por ciento inferior al nivel del primer semestre de 2008.
Si en los tres primeros meses del año la ocupación caía en 2,9 puntos, de abril a junio esta ha aumentado en 1,5 puntos porcentuales, como efecto de la reducción de capacidad aplicada por la compañía para hacer frente a la caída de la demanda. Iberia ha reducido su oferta un 6,7 por ciento en el segundo trimestre, la mayor entre las principales compañías europeas, ha parado cinco aviones de corto y medio radio (cuatro en mayo y uno en junio) y ha aplazado la entrega de uno de largo radio.
A pesar de esa reducción de capacidad, Iberia ha ganado cuota en sus mercados estratégicos, uno de los objetivos del plan de contingencia. En las rutas Europa-América Latina, sigue siendo líder indiscutible con un 20,8 por ciento de cuota, 0,1 puntos porcentuales más. Ese aumento ha sido de 0,5 puntos en la clase Business, hasta lograr el 23,8 por ciento de cuota. En las rutas entre el hub y Europa, Iberia cuenta con el 43,4 por ciento del mercado, 1,9 puntos porcentuales más que el año pasado.
Se acelera la reducción de costes
Los gastos de explotación del segundo trimestre han disminuido un 12,8 por ciento respecto al mismo periodo de 2008, el doble de lo que se habían reducido en el primer trimestre, gracias a las medidas de reducción de costes recogidas en el plan de contingencia.
Por otro lado, el coste de explotación unitario (por AKO) ha disminuido un 6,7 por ciento en el trimestre, frente a una rebaja de solo el 0,2 por ciento en el primer trimestre.
Solidez financiera, uno de los objetivos prioritarios
Uno de los objetivos de Iberia cuando lanzó su Plan de Contingencia era mantener la fortaleza financiera de la compañía.
Pues bien, pese a la crisis económica global y la difícil situación del sector, la compañía ha logrado mantener una sólida situación financiera y de liquidez, con una caja bruta de 2.241 millones de euros, solo un 1,4 por ciento menos que a cierre de 2008.
Cambios en la organización
La compañía reorganizó ayer su cúpula directiva con el fin, por un lado, de darle un mayor énfasis comercial que permita mejorar los ingresos, y por otro lado lograr mejorar la explotación y racionalizar los gastos. El objetivo final es consolidar su liderazgo en los mercados en los que opera y reforzar su posición competitiva.