Iberia ha puesto en marcha un severo plan de contingencia para hacer frente a la fuerte caída de la demanda y de los ingresos, que ha provocado unas pérdidas de 92,6 millones de euros en el primer trimestre de 2009.
Dicho plan permitirá reducir las pérdidas entre 110 y 125 millones de euros, además de un recorte de inversiones por unos 80-90 millones de euros. Incluye cuatro tipos de medidas: recorte de capacidad, reducción de costes laborares, reducción de gastos de compras y costes externos y revisión del plan de inversiones, en este caso para aplazar aquellas que no estén dirigidas a la mejora del servicio al cliente o no tengan impacto directo en la cuenta de resultados.
Entre las medidas de reducción de costes, además de las actuaciones ya anunciadas de reducción de capacidad, el plan de contingencia contempla las siguientes:
Está previsto que todas estas medidas de reducción de gastos tengan un impacto en la cuenta de resultados de entre 110 y 125 millones de euros.
Además, se van a aplazar todas las inversiones que no estén dirigidas a la mejora del servicio al cliente o las que no tengan impacto directo inmediato en la generación de resultados, con un ahorro de entre 80 y 90 millones de euros. Esto supone que:
En cuanto al ajuste de capacidad ya anunciado, se hará de forma selectiva y temporal, y no supondrá la retirada de ningún mercado sino la supresión de alguna frecuencia en las épocas y horarios de menor demanda, y siempre de manera temporal y preservando los mercados estratégicos de la compañía. Para ello, y desde este mismo mes de mayo, se van a reducir en 5 el número de aviones A-320 en operación. Adicionalmente, se va a aplazar la entrega de aviones previstos, los que estaban en wet lease se operarán en propio y se utilizarán aviones más pequeños en determinadas rutas y/o franjas horarias.
El objetivo de todas estas medidas es adaptarse rápidamente al entorno y salir fortalecidos de la crisis habiendo protegido los mercados más importantes, la solidez financiera de la empresa y el balance, además de la cuenta de resultados.
Resultados del primer trimestre
El Grupo Iberia registró un resultado consolidado de 92,6 millones de euros de pérdidas en el primer trimestre de 2009, como consecuencia principalmente del profundo impacto que está teniendo la crisis económica global en el sector de transporte aéreo.
Los ingresos de explotación disminuyeron un 15,6 por ciento debido a la debilidad del tráfico aéreo en la mayoría de los mercados internacionales y, en particular, en el mercado español, también a la caída del tráfico de negocios y a las acentuadas presiones sobre los precios.
Otros factores extraordinarios, como las disrupciones provocadas por los pilotos trabajando a reglamento o las fuertes nevadas que se produjeron durante el mes de enero tuvieron, asimismo, un impacto negativo en los ingresos del trimestre.
La reducción de la oferta en un 6,1 por ciento fue superada por la caída de la demanda (-9,5%). El coeficiente de ocupación descendió 2,9 puntos respecto al año anterior, situándose en el 76,5 por ciento, pese a que sigue siendo el más alto en el trimestre entre las compañías europeas comparables.
Los gastos de explotación disminuyeron un 6,3 por ciento respecto al primer trimestre de 2008, con descensos en la mayoría de las partidas, lo que amortiguó el efecto de la caída de los ingresos.
La plantilla descendió un 4 por ciento, y la utilización media de la flota se incrementó un 3,4 por ciento, manteniéndose en el nivel más alto de la historia de la compañía (diez horas por avión y día).
El negocio de mantenimiento continuó aumentando su facturación a terceros (un 6,3 por ciento respecto al año anterior), representando el 7,2 por ciento de los ingresos de explotación totales del primer trimestre.
La compañía mantiene una sólida posición patrimonial y un elevado saldo de disponible (inversiones financieras a corto plazo y efectivo), que se sitúa en 2.252,3 millones de euros a 31 de marzo de 2009.